Un encuentro científico sobre el jabalí fue organizado recientemente en Tiznit, sobre el tema «agricultura y jabalí». Fue presidido por Aziz Akhannouch, ministro de Agricultura y de pesca marítima, en presencia de Abdeladim El Hafi, alto comisario a las Aguas y bosques y a la lucha contra la desertificación. Este encuentro se inscribe en el marco de la gestión de los riesgos y del impacto negativo de los jabalíes en los cultivos. Los trabajos de esta reunión fueron consagrados a la determinación del marco institucional y de los instrumentos de regulación. Luego se abordaron los efectos de este mamífero salvaje en la agricultura local, que resultan a menudo nefastos. El estado de los lugares y los testimonios de los habitantes dan fe de ello. Los participantes procedieron, también, a la evaluación de las medidas tomadas para gestionar los jabalíes, inspiradas en la experiencia de tres países que tienen un saber hacer en la materia. Se trata, por supuesto, de las experiencias de Francia, de los EE. UU. y de España. También articularon sus trabajos en torno a la ecología, a la dinámica de las poblaciones, al comportamiento de este animal, a las prácticas de caza y a la valorización del patrimonio faunístico del que goza esta región y del que forma parte el jabalí. Conforme, pues, a las recomendaciones del plan director relativo a la caza, iniciado por el ministerio de tutela y el alto comisariado a las Aguas y bosques y a la lucha contra la desertificación, aquellas especialmente relativas al control de esta especie, los encuentros fueron una ocasión de intercambiar datos relativos al estado actual de esta población en la región Souss-Massa-Drâa, para la medida del impacto de la evolución de los jabalíes en este territorio, que encierra un potencial florístico y faunístico importante, y en las actividades de la población rural. Los participantes también recordaron y evaluaron las disposiciones reglamentarias y las prácticas puestas en vigor para el mantenimiento del equilibrio del ecosistema del que forma parte el jabalí. Los científicos, los investigadores y los representantes de los cazadores procedieron luego, al término de este encuentro, a la presentación del contexto nacional, sus especificidades en la ocurrencia, y a la de los dispositivos institucionales y reglamentarios de gestión del jabalí en Marruecos. Iniciaron, de este hecho, la evaluación del dispositivo operativo de gestión del jabalí, que se asigna como misión a la vez la defensa de los intereses agrícolas, cinegéticos y la preservación de la biodiversidad. Y para la perennización de dicha aproximación de intercambio, se procedió a la revelación de las experiencias y de los métodos de seguimiento de la dinámica de la población de jabalí y de su repartición en el espacio vital en el que está llamada a evolucionar.
Los daños causados por el animal
El aumento de la densidad de jabalíes agrava los riesgos económicos y amenaza las explotaciones agrícolas y los sectores de producción vegetales y animales. Los costes directos e indirectos consecutivos a los daños ocasionados por los jabalíes pueden pesar fuertemente sobre la rentabilidad de una explotación. La economía de toda una región puede ser perturbada y las consecuencias extenderse al conjunto del sector de producción.
Por otra parte, los accidentes de carretera provocados por la gran fauna, pero principalmente por los jabalíes, cuya incidencia está ampliamente subestimada, no solo son siempre el origen de daños materiales importantes, sino también de pérdidas de vidas humanas.
Por tanto, una política de prevención es indispensable para limitar los daños en las producciones vegetales y animales. Al mismo tiempo, hay que preservar esta especie de caza y favorecer todas las acciones favorables a la instauración del famoso equilibrio agro-silvo-cinegético.

