La provincia de Al Haouz rebosa de lugares turÃsticos excepcionales, paisajes indómitos, rincones paradisÃacos para recargar energÃas y un potencial extraordinario en términos de recursos naturales, ofreciendo una buena alternativa a todos aquellos que buscan frescor y tranquilidad en este periodo de gran calor.
Además de los valles de Ourika y Asni-Imlil, las cascadas de Setti-Fadma, la cumbre del Toubkal, el lugar de parapente de Aguergour, la estación de esquà de Oukaïmeden y el embalse de Lalla Takerkouste, la comuna rural de Larbaâ Tighdouine, situada a unos 64 km de Marrakech y enclavada en un entorno montañoso y paisajes magnÃficos, se ha convertido en un verdadero refugio para los habitantes de Marrakech deseosos de huir del calor canicular de la ciudad ocre.
Situada en el fondo del valle de Zat, la comuna sigue seduciendo y atrayendo a numerosas familias y también a turistas extranjeros en busca de momentos de frescor, evasión, relajación, sensaciones y descanso. La comuna ha adquirido su fama gracias a las fuentes naturales Sidi El-Wafi, tanto de agua con gas como sin gas, que son once en total. Dichas fuentes tienen, según se dice, virtudes curativas y terapéuticas, en la medida en que sus aguas son conocidas por curar numerosas enfermedades, especialmente patologÃas renales, oculares, de la piel y del estómago. Cada agua tiene un sabor particular ligado a su fuente de origen.
Cerca de una de estas fuentes, las mujeres se cubren el rostro con un barro de arcilla que, a ojos de los habituales, absorbe grasas e impurezas y deja la piel muy suave y el cutis luminoso.
Gracias a estas fuentes naturales y a pequeñas cascadas, el agua abunda en este lugar mágico para los amantes del senderismo, las excursiones y los picnics en familia. Con la fuerte canÃcula que asfixia a la ciudad ocre, la comuna de Larbaâ Tighdouine se ha convertido ahora en uno de los destinos más apreciados por los habitantes de Marrakech. El interior de Marrakech está bien posicionado, por tanto, para atraer a un gran número de visitantes interesados tanto por el ecoturismo, la aventura, la naturaleza y los deportes de montaña como por el parapente. Según las autoridades provinciales de Al Haouz, el turismo de naturaleza y aventura atrae cada año a más de 300.000 visitantes, tanto nacionales como extranjeros.

