Todas las miradas estaban puestas el sábado 28 de febrero en el Douar Aït Abdi, en la provincia de Al-Haouz, que recibió la visita del embajador de Noruega en Marruecos, Are-Jostein Norheim, con ocasión de la ceremonia de presentación de una obra noruega sobre esta pequeña localidad aislada de la comuna rural de Tazart.
La obra, titulada «Sensaciones de un pueblo bereber, escenas de vida en Aït Abdi», fruto de una colaboración entre las universidades noruega de Lillehammer y marroquí de Cadi Ayyad de Marrakech (UCAM), retrata las diferentes facetas de la vida cotidiana de la población local y pone de relieve las particularidades culturales y socioeconómicas del pueblo. La publicación de este libro de 160 páginas, cuyos textos son obra de Pierre Nygren, profesor de psicología y sociología en la Universidad de Lillehammer, y las imágenes de Anne
Lee Ensgtrom, fotógrafa independiente establecida en Dinamarca, tienden a reflejar, a través de
testimonios y fotos, las sensaciones experimentadas al seguir el vivir cotidiano de los habitantes
de la localidad.
Esta obra, cuyos ingresos por venta están destinados a proyectos de carácter socioeconómico en el pueblo, ya ha sido presentada en Oslo, en presencia especialmente de Saadia El-Alaoui, embajadora del Reino en Noruega, y de miembros de la comunidad marroquí establecida en este país escandinavo.
El diplomático noruego aprovechó esta oportunidad para felicitar a la Universidad de Lillehammer que, con sus diferentes proyectos, entre ellos el de la realización de esta obra, contribuye al establecimiento de una pasarela entre las dos culturas, como subrayó la necesidad de «reforzar el diálogo intercultural que es por esencia universal y fundado sobre la igualdad de los socios implicados».
Esta iniciativa se inserta, en efecto, en una larga serie de proyectos de investigación y desarrollo pilotados por la universidad noruega en la provincia de Al-Haouz, cuyo último en fecha fue el equipamiento, en septiembre pasado, de una escuela primaria de Aït Abdi con nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC) a través de la familiarización de los alumnos con el uso de las tabletas digitales. Bautizado «Proyecto iPad» y considerado como una experiencia piloto, dicho proyecto tiene por vocación especialmente estimular el aprendizaje del álgebra con ayuda del programa «DragonBox» y animar a los niños a utilizar las NTIC y otros programas «DragonBox» en disciplinas como la geografía, la biología, la educación islámica y el aprendizaje de las lenguas.

