Desde el comienzo del mes, todo se ha dicho sobre los incendios que no dejan de asolar los bosques de la región de Tánger-Tetuán, sobre sus consecuencias inmediatas o a largo plazo. Todo ha sido analizado, diseccionado, pasado por el tamiz, cada uno aportando sus explicaciones, sus suposiciones. Pero si las opiniones divergen o chocan, una misma interrogación atormenta los espÃritus: ¿por qué? Un comunicado del ministerio del Interior, difundido ayer por la agencia MAP, deja traslucir un esbozo de respuesta entre sus lÃneas. La cual pone en el punto de mira el gusto por el lucro de algunos y la irresponsabilidad de otros.
Según este documento, se han registrado unos 70 focos de incendio forestal en las últimas semanas en la región.
Estos incendios, a menudo de origen criminal, han sido totalmente controlados gracias al compromiso de los medios humanos, materiales y aéreos necesarios, añade la misma fuente.
Se han abierto investigaciones por los servicios de seguridad con el fin de identificar a los autores de estos actos criminales, algunos de los cuales han sido detenidos, precisa el comunicado.
Entre estos incendios, el comunicado señala el fuego que se inició el 17 de julio en Dar Chaoui en la prefectura de Tánger y que fue controlado el 22 del corriente. Afectó a 140 ha de masa vegetal, de las cuales 28 ha de bosque. Según los primeros elementos de la investigación, este incendio serÃa de origen criminal dada la naturaleza y la propagación del fuego. El o los autores siguen siendo buscados activamente.
El segundo incendio forestal se declaró el 20 de julio en Ain Lahcen en la provincia de Tetuán sobre una superficie de 30 ha de masa vegetal, de las cuales 8 ha de bosque. Este fuego fue controlado dos dÃas después. Las investigaciones llevadas a cabo por los servicios de seguridad permitieron la detención del presunto autor de este incendio.
De hecho, los incendios forestales no solo son legión en tiempo de canÃcula, sino que el análisis de su situación publicado por el Alto Comisionado para las Aguas y Bosques y la Lucha contra la Desertificación pone de relieve que durante los últimos 50 años (1960-2009), cerca de 12.912 incendios han dañado 149.292 ha de bosques, es decir, una media de 2.986 ha por año, con un máximo en 1983 (11.289 ha) y un mÃnimo en 2002 (593 ha). Esta superficie media anual representa el 0,05 % de la superficie total boscosa del paÃs.
El número de incendios y las superficies incendiadas en bosques marroquÃes se consideran relativamente elevados, habida cuenta de la tasa de forestación muy baja del paÃs (8%), la aridez del clima y las limitaciones que hacen extremadamente difÃcil la reconstitución de los espacios boscosos (reforestación, regeneración). El daño que los incendios causan al bosque es, por tanto, irreparable y el hecho de causarlos es tanto más criminal cuanto que la tasa de forestación nacional se sitúa lejos por debajo de la tasa óptima del 15 al 20% necesaria para el equilibrio ecológico y medioambiental.
Noticias 24 Jul 2012 3 min de lectura
Bosque de la región de Tánger-Tetuán: Varios focos de incendio criminales en el transcurso de las últimas semanas

