La actual edición se clausuró de la misma manera que comenzó, es decir, en apoteosis. Si la megaestrella Rihanna lanzó los conciertos del OLM Souissi, fue Taio Cruz, el otro gran nombre del pop, quien se encargó de devolver las llaves a los organizadores. En el escenario oriental en Nahda, Tamer Hosni, nueva Ãdolo de la música egipcia, dio el recital del final, con una primera parte de dos jóvenes talentos marroquÃes, Leila Maghribiya y Ahmed Chawki. En el Teatro nacional Mohammed V, los nostálgicos de la edad de oro de la música árabe fueron saciados por el espectáculo del decano de la canción marroquà Abdelouhab Doukkali y el artista tunecino de renombre Lotfi Bouchnak. Durante una semana, los nombres más grandes de la música a nivel nacional, árabe e internacional se sucedieron en los diferentes escenarios, ofreciendo al público espectáculos de calidad, a veces originales como los de la visión artÃstica «Ruta musical de la Seda» en el Chellah y el concierto del gran George Benson en compañÃa de la Orquesta sinfónica real. Los artistas marroquÃes no se quedaron atrás. Tuvieron la oportunidad de actuar en diferentes escenarios. Y para confirmar su atención particular a la promoción de la canción nacional y al estÃmulo de sus profesionales, los organizadores dedicaron el escenario de Salé a las estrellas de la música popular y a las nuevas expresiones contemporáneas, tales como la música fusión, el hip hop, el rap, etc. El éxito popular de Mawazine no se desmintió de nuevo, con decenas de miles de espectadores cada noche. A tÃtulo de ejemplo, Rihanna estableció un récord histórico de audiencia con 150.000 espectadores, mientras que Cheb Mami atrajo a 120.000 seguidores para el regreso del prÃncipe del raï. Lejos de los escenarios, los espectáculos callejeros, la faceta cultural del Festival Mawazine, instalaron un ambiente de carnaval en las principales arterias de la capital, cuyos habitantes se veÃan arrastrados, de buen o mal grado, al mundo fantasioso de la fanfarria. Gracias a estos paseos artÃsticos, la fiesta se invitó a los diferentes rincones de Rabat. Tropas venidas de Marruecos y de otros lugares recorrieron, de largo a ancho, las calles de la capital, cultivando allà la alegrÃa de vivir e invitando a sus habitantes a salir de la rutina del dÃa a dÃa para permitirse una pequeña escapada a través del canto y la danza.
Noticias 02 Jun 2013 2 min de lectura
La duodécima edición cumplió todas sus promesas
Una vez más, el Festival Mawazine-Ritmos del Mundo, que terminó el sábado por la noche, confirmó que sigue siendo una cita ineludible del calendario artÃstico nacional, al mismo tiempo que está en camino de transformarse en un evento internacional de primer orden.

