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02 Jun 2013
2 min de lectura
La duodécima edición cumplió todas sus promesas
Una vez más, el Festival Mawazine-Ritmos del Mundo, que terminó el sábado por la noche, confirmó que sigue siendo una cita ineludible del calendario artístico nacional, al mismo tiempo que está en camino de transformarse en un evento internacional de primer orden.
La actual edición se clausuró de la misma manera que comenzó, es decir, en apoteosis. Si la megaestrella Rihanna lanzó los conciertos del OLM Souissi, fue Taio Cruz, el otro gran nombre del pop, quien se encargó de devolver las llaves a los organizadores. En el escenario oriental en Nahda, Tamer Hosni, nueva ídolo de la música egipcia, dio el recital del final, con una primera parte de dos jóvenes talentos marroquíes, Leila Maghribiya y Ahmed Chawki. En el Teatro nacional Mohammed V, los nostálgicos de la edad de oro de la música árabe fueron saciados por el espectáculo del decano de la canción marroquí Abdelouhab Doukkali y el artista tunecino de renombre Lotfi Bouchnak. Durante una semana, los nombres más grandes de la música a nivel nacional, árabe e internacional se sucedieron en los diferentes escenarios, ofreciendo al público espectáculos de calidad, a veces originales como los de…
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