Se debe prestar una atención muy especial al niño y a sus derechos para evitar que sea vÃctima de malos tratos, abandono y privado de escolarización. A este nivel, los esfuerzos realizados han sido insuficientes para resolver ciertos problemas espinosos que perduran.
¿Cómo se podrÃa en este caso apoyar y proteger a los niños, especialmente a aquellos en situación difÃcil?
El ejemplo más edificante es el preocupante problema del famoso complejo social de Mohammedia, situado en el bulevar Hassan II, a la altura de la ciudad baja.
Efectivamente, esta importante estructura que se extiende sobre 30.000 m2 albergaba en su época a 500 internos; estaba dotada de todas las infraestructuras adecuadas, con un ala equipada para el seguimiento médico, una escuela, áreas deportivas y un pabellón para las personas mayores. Este establecimiento de gran envergadura, cerrado desde 2005, se encuentra en un estado lamentable.
Las consecuencias de este cierre han sido desastrosas para los internos, especialmente para los niños pequeños en situación difÃcil que cumplen los criterios exigidos para beneficiarse de los servicios de los establecimientos de protección social según la ley 14-05.
Estos niños pequeños, a falta de un establecimiento adecuado, han sido alojados en la planta de un edificio en el barrio Errachidia III en El Alia. Este espacio exiguo fue puesto a disposición de los jóvenes internos por el municipio.
Solo se admite a los niños varones, pero viven en condiciones difÃciles, sin estructuras de acogida en la planta de un edificio; los jóvenes internos están privados de espacios educativos, recreativos y deportivos. La situación apenas ha cambiado desde 2005; los responsables de la Casa de los Niños de Mohammedia intentan, como pueden, ocupar a los niños pequeños organizando actividades diversas para ellos.
Dada la estrechez del local, «ya no es posible acoger a otros niños, esto nos priva de tener una verdadera adhesión y un compromiso para el respeto de los derechos de esta categorÃa de niños en busca de amor y afecto», subraya un responsable que ha preferido mantener el anonimato. Los niños, 46 en total, que viven en este supuesto espacio tienen entre 7 y 22 años. La atención está asegurada con un seguimiento médico y escolar, una animación apropiada, asà como apoyo escolar.
«Estoy indignada», subraya una madre de familia que critica el desinterés de los servicios concernidos respecto a la situación de los jóvenes internos alojados en la planta de un edificio desde 2005. Actualmente, y desde esa fecha, no se ha hecho nada; se ha olvidado que el complejo social de beneficencia de Mohammedia era un espacio de supervivencia y de protección social para los más desfavorecidos y vulnerables.
Invertir en el ámbito socialLos poderes públicos, los representantes electos, la sociedad civil y las asociaciones, precisa una docente, deben invertir en el ámbito social para cristalizar las tradiciones auténticas y las grandes esperanzas con el fin de erradicar las disfunciones sociales y asegurar una vida digna a aquellos a quienes el destino no ha favorecido.
La solución más urgente depende de la resolución del decreto definitivo de expropiación, todavÃa pendiente de firma en la jefatura de gobierno, de la Sociedad Musulmana de Beneficencia.

