La situación actual de los espacios verdes de la ciudad de las flores está en el centro de todas las controversias. Lo menos que se puede decir es que una simple visita a través de los principales ejes de la ciudad permite establecer que su imagen paisajÃstica requiere un trabajo sostenido para alcanzar los objetivos medioambientales esperados. Lo más preocupante, sin embargo, es el déficit de espacios verdes capaces de mejorar el marco de vida de los ciudadanos. A esto se añade el estado de algunos parques, incluido el Parque de las Ciudades Hermanadas. Lugar ineludible para los visitantes, este patrimonio medioambiental está sometido a una multitud de presiones que lo fragilizan y que corren el riesgo de desnaturalizarlo. Sin embargo, se han emprendido acondicionamientos, especialmente los trabajos de rehabilitación de dicho parque lanzados por S.A.R. la Princesa Lalla Hasna el 7 de julio de 2000 en el marco de la campaña medioambiental "Marruecos Limpio". Este magnÃfico espacio es un patrimonio de la ciudad que se caracteriza por una variedad de árboles, palmeras, macizos florales, una gran superficie de césped, caminos, bancos, papeleras, asà como una iluminación nocturna adaptada al paisaje.
Un presupuesto de 3 millones de DH fue movilizado por la Samir, que firmó un convenio con la comuna urbana de Mohammedia en virtud del cual la sociedad se hace cargo del mantenimiento y la vigilancia del parque por una duración de cinco años renovable anualmente por tácita reconducción. No obstante, nadie ignora la utilidad de tal espacio en la vida de los habitantes y en una ciudad donde el auge de las zonas urbanas e industriales acentúa los vertidos contaminantes.
Entre los problemas preocupantes, se citará el avance inexorable del hormigón por todas partes del parque, lo que ha planteado numerosos problemas medioambientales y contribuido a desfigurar el paisaje urbano de la ciudad. El parque se utiliza a menudo para albergar diversas manifestaciones (espectáculos, ferias, exposiciones, carreras, etc.) que atraen a miles de personas. Los espectáculos ceden el paso a un paisaje de desolación: el parque está sembrado de escombros, basura y papeles, el césped y las plantas son pisoteados y dañados. Esta falta de cultura medioambiental, pero sobre todo de civismo, daña la imagen de marca de la ciudad.
La ausencia de aseos públicos móviles acentúa los problemas y los comportamientos hacia el medio ambiente atentan contra la higiene pública. Los vendedores ambulantes, la ausencia de vigilantes por la noche, los estacionamientos y el lavado de coches, la contaminación, la densidad del tráfico... tantas presiones y comportamientos que corren el riesgo de fragilizar este lugar de vida y ocio.
"La polÃtica de acondicionamiento y equipamiento, subraya un actor asociativo, debe dirigirse especialmente a los barrios populares y extenderse a la creación de más espacios verdes bien repartidos a través de los ejes vitales de la ciudad".
Asimismo, la puesta a nivel de los parques debe inscribirse en una lÃnea de orientación que busque instaurar un auge equilibrado de la ciudad para restituirle su imagen de ciudad de las flores y de verdor.
"Nada se ha hecho para salvar el Parque Mesbahiat, que se extendÃa sobre 12 hectáreas. Todos sus equipamientos son irrecuperables y, a dÃa de hoy, permanece cerrado. En cuanto al parque de la Colina, continúa degradándose en la indiferencia total. Las promesas relativas a la puesta a nivel de este dominio vital no se han cumplido", concluye.
Urgency of concrete actionsLa toma de conciencia ecológica colectiva debe traducirse en acciones concretas para realizar un auge medioambiental sostenible. Mohammedia no debe mostrar una imagen pobre en la materia. Es deber de todos defender los logros medioambientales de la ciudad protegiendo y desarrollando su patrimonio paisajÃstico, a través del acondicionamiento de nuevos espacios verdes y la rehabilitación de los jardines y parques existentes. El ejemplo de sociedades implicadas en la salvaguarda del medio ambiente debe incitar a las otras industrias y empresas a aportar su granito de arena e inscribir la causa medioambiental en el centro de sus preocupaciones.

