De los cuales 247 hogares en zona urbana y 4 561 en zona rural.
Ghmate (اغمات) es una comuna rural marroquí con una rica historia, situada en la provincia de Al Haouz, dentro de la región de Marrakech-Safi. Conocida por haber sido una de las capitales más antiguas del reino almorávide, Ghmate es un lugar donde el pasado y el presente se entrelazan, ofreciendo una visión auténtica de la vida rural marroquí. Según el censo de 2014, la comuna albergaba a 25.220 habitantes. Su proximidad a la vibrante ciudad de Marrakech la convierte en un destino accesible para aquellos que buscan explorar la herencia cultural y los paisajes naturales del interior de Marruecos.
Ghmate se asienta en un entorno geográfico privilegiado, a los pies de las majestuosas montañas del Alto Atlas. Esta ubicación le confiere un paisaje diverso, caracterizado por valles fértiles, colinas onduladas y la imponente presencia de las cumbres montañosas. La comuna se beneficia de los recursos hídricos que descienden del Atlas, lo que permite una agricultura de subsistencia y la existencia de oasis verdes en contraste con las zonas más áridas. La provincia de Al Haouz, a la que pertenece Ghmate, es conocida por su belleza natural y su papel como puerta de entrada a las rutas de montaña.
El clima en Ghmate es típicamente mediterráneo con influencias continentales y montañosas. Los veranos son calurosos y secos, con temperaturas que pueden ser elevadas, especialmente en julio y agosto. Los inviernos son suaves y más húmedos, con noches frescas y la posibilidad de precipitaciones, a veces en forma de nieve en las cumbres más altas del Atlas. La primavera y el otoño ofrecen temperaturas más agradables, ideales para explorar la región. La altitud y la proximidad a las montañas moderan ligeramente las temperaturas extremas en comparación con las llanuras más bajas.
La historia de Ghmate es profunda y fascinante. Fue una ciudad de gran importancia estratégica y cultural durante el período almorávide, sirviendo como una de sus primeras capitales antes de la fundación de Marrakech. Se cree que la madre del fundador del imperio almorávide, Youssef Ben Tachfine, está enterrada aquí. El sitio arqueológico de Ghmate es un testimonio de su glorioso pasado, aunque gran parte de la antigua ciudad yace bajo tierra. La comuna es también el hogar del mausoleo de Moulay Brahim, un venerado santo sufí, que atrae a peregrinos de todo Marruecos. La cultura local está arraigada en las tradiciones amazigh y árabe, manifestándose en la música, la artesanía y las costumbres cotidianas. La vida comunitaria gira en torno a la agricultura, los mercados semanales (souks) y las festividades religiosas y estacionales.
La vida en Ghmate es un reflejo de la autenticidad rural marroquí. La mayoría de sus habitantes se dedican a la agricultura, cultivando cereales, olivos y otros productos locales. Los souks semanales son el corazón de la vida social y económica, donde los agricultores venden sus productos y los artesanos ofrecen sus creaciones. Estos mercados son lugares vibrantes para observar el intercambio cultural y la vida cotidiana. La hospitalidad es un valor fundamental, y los visitantes a menudo son recibidos con calidez y la oportunidad de compartir un té a la menta. La vida familiar y comunitaria es fuerte, manteniendo vivas las tradiciones ancestrales.
Ghmate ofrece una experiencia turística diferente, lejos del bullicio de las grandes ciudades. Es un destino ideal para aquellos interesados en la historia, la cultura auténtica y la tranquilidad de los paisajes rurales. Los visitantes pueden explorar el sitio arqueológico, aunque con guías locales para una mejor comprensión, y visitar el mausoleo de Moulay Brahim. Su ubicación estratégica la convierte en un excelente punto de partida para excursiones de senderismo en las estribaciones del Alto Atlas, permitiendo descubrir pueblos bereberes tradicionales y disfrutar de vistas panorámicas. Para llegar a Ghmate, se puede tomar un taxi o un autobús desde Marrakech, que se encuentra a una distancia relativamente corta. Es recomendable llevar ropa cómoda, protección solar y estar preparado para una experiencia inmersiva en la cultura local.