El fen贸meno del transporte clandestino se propaga en Essaouira. El n煤mero de coches en actividad aumenta a ojos vista, particularmente en El Hanchane, en la regi贸n de Chiadma.
El n煤mero de coches C15 que operan en la ilegalidad ha superado los 30, sin mencionar los coches de tr谩nsito que recorren las carreteras de la regi贸n con total libertad.
Sin embargo, 芦Lib茅禄 no ha dejado de hacer sonar la alarma, llamando la atenci贸n sobre las repercusiones sociales, econ贸micas y de seguridad de este fen贸meno. Sobre todo porque este se aprovecha del mutismo de los servicios de la gendarmer铆a, que se limitan a observar los viajes impactantes de coches llenos hasta los topes y circulando a toda velocidad.
Es realmente parad贸jico: las brigadas de la gendarmer铆a no dudan en sancionar el exceso de velocidad o el adelantamiento indebido, mientras toleran el transporte p煤blico sin autorizaci贸n, el exceso de pasajeros permitidos y muchas otras infracciones tan graves como las anteriores. La desgracia es que cientos de ciudadanos constatan a diario esta inadmisible convivencia entre los representantes de la ley, por una parte, y los transportistas clandestinos, por otra.
Los profesionales est谩n impotentes, temiendo la reacci贸n de los servicios de la gendarmer铆a. No se atreven a expresar su descontento respecto a este fen贸meno que amenaza el futuro de su oficio.
芦Nosotros pagamos regularmente cantidades importantes para poder beneficiarnos de las ventajas que proporciona la licencia, as铆 como los gastos de seguro, el impuesto de circulaci贸n, el mantenimiento del coche y, a veces, incluso el salario de los conductores. 驴C贸mo vamos a asumir estas cargas ante tal situaci贸n? 驴C贸mo se atreven las autoridades a tolerar tales pr谩cticas que amenazan la estabilidad social y econ贸mica de varias decenas de familias? 驴Es una se帽al para empujarnos hacia la informalidad para poder sobrevivir?禄, se pregunta un profesional no sin amargura.
El aspecto m谩s escandaloso, y lamentablemente compartido por los profesionales y los transportistas clandestinos, es el del exceso del n煤mero de pasajeros permitidos. Se llega a once e incluso trece pasajeros a veces: tres junto al conductor, cinco en el asiento trasero y tres m谩s en el maletero.
Algunos defienden el fen贸meno apoy谩ndose en las especificidades sociales, econ贸micas y geogr谩ficas de la regi贸n. Un argumento que debe rechazarse, ya que la situaci贸n interpela a los diferentes actores para proponer alternativas viables y legales en lugar de contentarse con convivir con la ilegalidad, que ha costado y costar谩 la vida a varios ciudadanos.
Noticias 29 Jun 2013 2 min de lectura
El transporte clandestino florece en Essaouira

