Un poco de historia
Desde la Antigüedad, varias civilizaciones han influenciado Marruecos. Cada una ha marcado el territorio con una huella indeleble. Es el origen de un patrimonio histórico incomparable.
Tolerancia y apertura
Las diferentes civilizaciones que se han sucedido en Marruecos han influenciado cada una nuestra identidad. Lo que explica sin duda la tolerancia y la apertura de espÃritu de los marroquÃes. AquÃ, no hay choque de culturas, más bien un encuentro y un compartir.
OrÃgenes bereberes
La leyenda cuenta que es Hércules quien creó Marruecos abriendo el estrecho de Gibraltar. Sea como sea, la presencia del hombre está atestiguada desde al menos 300.000 años. Poblado en el origen por los bereberes, el paÃs se abre a la influencia de los fenicios y de los cartagineses, luego se somete hasta el siglo V a los romanos. Dejarán huellas, como el sitio de Volubilis, que testimonian la prosperidad vinculada a las producciones agrÃcolas. Desde 647, comienzan la conquista árabe y la islamización.
Reino y dinastÃas
Idriss I, contestando el poder de Bagdad, funda en 788 en Volubilis el reino idrisÃ. Siguen las dinastÃas almorávides, conquistadores bereberes del Sur, luego los almohades que extienden su poder en España musulmana y, finalmente los merinÃes, bereberes de las altas mesetas.
Herencia múltiple
La tolerancia religiosa, la herencia andaluza y la prosperidad de estas dinastÃas engendran los tesoros que hacen hoy la riqueza cultural, artÃstica y arquitectónica del paÃs. Desde el siglo XVI, los imperios de cepa árabe, saadÃes luego alauÃes, han asegurado la unidad y la independencia de Marruecos. Hoy, Marruecos es dirigido por Su Majestad el Rey Mohammed VI, entronizado el 30 de julio de 1999; es el 23º rey de la dinastÃa alauà cuyo poder comenzó a mediados del siglo XVII. La monarquÃa asegura la unidad del paÃs, y el reinado de Mohammed VI está marcado por la voluntad de edificar un Estado democrático, solidario y moderno, respetuoso de sus tradiciones y de su identidad.
A recordar
Poblado desde hace más de 300.000 años, Marruecos es un cruce de civilizaciones abierto a los otros, con una identidad propia y fuerte.