Los miembros de la tribu Aït Assou, dependiente del círculo de Tahla, provincia de Taza, observan una sentada en terrenos que les pertenecen desde hace ya algunos días. El objetivo es hacer frente a las operaciones de concesión de sus terrenos a favor de empresarios con el fin de explotar canteras. ¡Reclaman la anulación, pura y simple, de una autorización de principio concedida a un empresario para la explotación de 15 hectáreas adicionales! «Ya hemos manifestado nuestra oposición por escrito a las autoridades locales, provinciales y centrales, en vano», se lee en un comunicado hecho público el primer día de la sentada.
Conocida por la anarquía que rige la gestión de los terrenos colectivos, la provincia de Taza sigue así actuando sin someterse a la ley ni a las reglas vigentes. «El único lema que prevalece en la materia es el de los privilegios; las poblaciones están hartas de los caídes que hacen y deshacen a su antojo y se niegan a aplicar la ley relativa a los nouabs de los terrenos colectivos», explica un habitante del Douar Tajjana, cuyos terrenos también son explotados ilegalmente, dado que el comité de los nouabs no responde a las normas requeridas por la ley. El colmo es que este tipo de canteras no beneficia a las poblaciones y conlleva problemas de contaminación.
Noticias 16 Oct 2012 2 min de lectura
Una tribu quiere preservar sus tierras

