Los representantes electos de la ciudad de Salé han vetado la transferencia de las acciones de Veolia, la empresa encargada de la distribución de agua y electricidad, a Actis. De hecho, el municipio planea recomprar estas acciones y crear una agrupación de aglomeración para la gestión de este servicio, mientras se preparan los pliegos de condiciones relativos a la creación de una sociedad de desarrollo local. Esta decisión se produce después de que la empresa francesa anunciara su inminente salida hace unos meses y revelara su intención de ceder sus acciones a dicha empresa tanto en Rabat como en Salé.
Si bien el expediente sigue pendiente en Rabat, tras la decisión de los representantes electos que exigieron posponer la toma de decisiones a una fecha posterior para examinar minuciosamente los detalles del contrato actual antes de remitir el expediente a la comisión de finanzas para su reexamen, los representantes de la ciudad de Salé no esperaron mucho para emitir su veredicto: no habrá transferencia de acciones, la recompra la realizará el propio municipio. «En Salé, al igual que en varias ciudades de Marruecos, nos hemos dado cuenta de que la gestión delegada era una opción poco válida para garantizar servicios de calidad. Por ello, hemos decidido poner fin a este modo de gestión y crear una agrupación de aglomeración para la gestión de los servicios de agua y electricidad, así como el de saneamiento», nos confiesa Nourredine Lazrak, alcalde de Salé. Para ello, el alcalde prevé renegociar la venta de las acciones de Veolia. Una tarea que no parece fácil dado el importe exigido por la empresa. Según el alcalde de Salé, Veolia reclamaría más de 1.200 millones de dírhams. Una cifra colosal para un municipio que siempre tiene dificultades para financiar sus proyectos, dado el presupuesto tan reducido que recibe del Ministerio del Interior.
Pero esta desventaja no desanima al presidente del Consejo de la ciudad. «Como la experiencia de la gestión delegada ha mostrado sus límites, está claro que la única solución que queda es la de la gestión municipal a través de la creación de una sociedad de desarrollo local, pero por el momento aún no estamos ahí», añade Lazrak. De hecho, el municipio prevé negociar la salida de Veolia por 500 millones de dírhams con la perspectiva de crear una agrupación de aglomeración al estilo de la ciudad de Tánger. A través de esta iniciativa, Salé sería la segunda ciudad después de la del estrecho en haber optado por esta elección. «Contamos con inspirarnos en el modelo tangerino, que parece haber tenido mucho éxito, para crear en Salé una empresa municipal encargada de la gestión de estos servicios.
Sin duda, hará falta un compromiso importante junto con la movilización de fondos, pero ya no podemos aceptar ofrecer al ciudadano un servicio mediocre a un precio bastante elevado», exclama el alcalde de la ciudad.
Por tanto, a la espera de que finalicen las negociaciones, la empresa francesa Veolia seguirá prestando este servicio. No obstante, su prestación seguirá estando sujeta al control del Consejo de la ciudad, al que corresponde imponer sanciones en caso de que no respete los términos del contrato.
La elección de la gestión delegada: Salé, al igual que la ciudad de Rabat, ha recurrido a la gestión delegada para varios servicios, especialmente la recogida de residuos domésticos. El Consejo de la ciudad incluso procedió el pasado mes de septiembre a sustituir a la empresa saliente Veolia por la empresa Mechomar. Esta última presta así este servicio junto con la empresa Techmed, que trabaja en Salé desde hace varios años. Según el alcalde de Salé, Techmed ha mejorado notablemente sus servicios tras una llamada de atención realizada por el Consejo de la ciudad, que ya ha aplicado penalizaciones contra esta empresa al constatar una bajada de rendimiento en sus actividades.
Noticias 02 Jun 2014 4 min de lectura
Salé veta la transferencia de las acciones de Veolia a Actis

