Si la crisis de la gestión delegada de los residuos no ha estallado todavía, a semejanza de lo que ocurrió en Rabat, esto corre el riesgo de producirse en el transcurso de las próximas semanas. En efecto, han surgido varios problemas que obstaculizan la buena gestión de este sector, sin embargo, neurálgico, lo que ha precipitado la intervención del consejo de la ciudad. Efectivamente, en ausencia de un muelle de transferencia para reunir los residuos domésticos de la comuna de Salé, las sociedades encargadas de la gestión de este servicio, a saber, Techmed, Mechomar y SOS, debían transferir los residuos hasta los vertederos de Rabat: los de Akrach y Oum Azza. Pero la primera dificultad que se planteó desde hace varios meses era el pequeño tamaño de los camiones de la sociedad Techmed, que no permitía garantizar una buena recogida de la basura. Los vehículos de esta sociedad debían, por tanto, hacer dos viajes de ida y vuelta para depositar la misma cantidad recogida por un vehículo estándar. Estos viajes repetitivos a lo largo del día hasta Oum Azza reducían así la frecuencia de paso de estos vehículos. Lo que repercutía en la higiene y la limpieza de los barrios, especialmente el de "Lamrissa", que ha conocido, en el transcurso de los meses pasados, un cúmulo sin precedentes de basura. A este problema se ha añadido otro aún más serio: la sociedad encargada de la gestión del vertedero de Oum Azza prohibió, hace algunas semanas, el acceso a los camiones de recogida de residuos procedentes de Salé. Los responsables evocan como argumento el hecho de que el sitio está diseñado para acoger únicamente los residuos de la capital. "Hemos logrado, de todas formas, llegar a un acuerdo con esta sociedad en el transcurso de la semana pasada para acoger los camiones de las dos sociedades Mechomar y SOS. En cuanto a los residuos recogidos por Techmed, serán encaminados hacia Akrach", explica, a Le Matin, Nourredine Lazrak, alcalde de Salé.
Una solución provisionalSegún el presidente del consejo de la ciudad, esta solución sigue siendo, sin embargo, provisional y solo durará el tiempo necesario para acondicionar el nuevo terreno destinado a acoger el muelle de transferencia de residuos de Salé, que será inaugurado, a más tardar, en agosto próximo. En efecto, la ciudad de Salé será dotada, por primera vez, de su propio vertedero público. "El terreno de una superficie de 1 hectárea pertenece al dominio público. Hemos podido adquirirlo a la suma simbólica de 1.200 DH el metro cuadrado", subraya el Sr. Lazrak. Con el fin de acelerar el ritmo de implementación de este proyecto, el alcalde de Salé acaba de mantener una reunión con el gobernador y diferentes socios del proyecto para estudiar las medidas a tomar para facilitar los procedimientos de realización. Según Nourredine Lazrak, se tratará primero de realizar un estudio medioambiental del sitio que llevará seis meses antes de comenzar los trabajos de acondicionamiento. Para entonces, los habitantes de la ciudad hermana de Rabat deberán armarse de paciencia y acostumbrarse al espectáculo de basura acumulada cada día ante las puertas de sus hogares esperando la liberación...
La crisis acentuada por la huelga de los empleados de SOS
La situación va de mal en peor en Salé. Al lado de los problemas planteados por la ausencia de un vertedero en la ciudad vecina de la capital, los barrios de esta ciudad deberán soportar las consecuencias de la protesta de los empleados de la sociedad SOS, comprometidos en un movimiento de protesta desde hace dos semanas ya. Estos últimos observaron la semana pasada una huelga de seis días reclamando un aumento de los salarios y una mejor cobertura social a semejanza de los ex empleados de la sociedad Veolia.
Notemos que los empleados se benefician ya de varias ventajas sociales y de un salario equivalente al salario mínimo (SMIG).
-* El terreno que servirá de vertedero es de una superficie de 1 hectárea.
-* Los residuos recogidos por Techmed serán encaminados hacia Akrach.
-* El vertedero de Oum Azza ha suspendido sus servicios a Salé.

