« ¡Un festival de Gnaoua! ¿Es una broma? ». Es la respuesta del primer patrocinador al que contactaba Neila Tazi, directora artística del festival Gnaoua y músicas del mundo de Essaouira. Fue hace quince años.
Este patrocinador se equivocó, pues este festival pionero se ha convertido hoy en una verdadera referencia, como lo atestigua la velada de inauguración tórrida orquestada anoche por los gnaouas, en la plaza Moulay Hassan, con motivo de la apertura de un festival que ya no necesita presentación. Quince misas gnaouis y siempre la misma energía que habita a los apasionados de la cultura gnaoua.
Estaban una vez más presentes en masa para aplaudir esta fusión tan particular, propia de Essaouira y de la que uno nunca se cansa. Las primeras pulsiones fueron insufladas por los maestros gnaouis maâlem Abdellah Akharraz, Said Oughassa y Abdeslam Alikan, acompañados por la compañía africana Djembe New Style y el guitarrista francés de jazz Sylvain Luc.
"Sí, es posible regenerar, con cada vez la misma intensidad, esta magia tan particular de este festival», asegura Neila Tazy, directora del festival y fundadora de la misa gnaoua, que ha tenido como principal mérito hacer revivir, al mismo tiempo que la ciudad, la cultura de sus descendientes de esclavos de África negra, cuya música asocia ritual africano y culto a los santos del islam. Se esperan grandes músicos internacionales hasta el domingo.
La fábrica de fusión de Essaouira acoge este año cinco proyectos de creación en residencia. Además de la fusión propuesta el jueves por la noche, los festivaleros podrán descubrir el fruto del trabajo que asocia al Maâlem Hassan Boussou con el grupo marsellés Nasser y con el rapero marroquí Mobydick, para un «Mix Up Marruecos» en asociación con el festival Marsatac.
La música cubana y el latin jazz neoyorquino de Querencia beberán del repertorio del maâlem Abdelkebir Merchane. En otra residencia, los Issaoua se aliarán con los músicos Qawwali de Pakistán. La diva maliense Oumou Sangaré ofrecerá por su parte un show made in Africa.
¿Pero qué es el festival de Essaouira sin sus jazzmen? Un plato sin su mayor sabor, por eso los organizadores han querido marcar este decimoquinto aniversario invitando a grandes nombres entre los cuales Sylvain Luc trio – Organic, que actuará con el maâlem Abdeslam Alikane y su compañía Tyour Gnaoua. Otros invitados de marca: los músicos del Trio Joachim Kühn, que subirán al escenario con Majid Bekkas, Ramon Lopez & los Gnaouas de Salé. Por último, el gran pianista alemán Joachim Kühn destilará sus notas en la guarida de la inmensa misa gnaoua.3 preguntas a Neila Tazi
«Próximo desafío. Inscribir la música gnaoua en el patrimonio de la Unesco»
Pues que la cultura puede tener un impacto real en la vida de una ciudad. Hoy, Essaouira y su festival son indisociables. Es un festival que ha permitido a Essaouira conocer una renovación cultural y darse a conocer a través del mundo.
Citado por revistas especializadas, el festival es hoy reconocido como uno de los festivales más grandes del mundo. Y eso, se lo debemos ante todo a la autenticidad. Es la palabra clave de nuestra iniciativa. Luego está la calidad y la originalidad de las creaciones musicales propuestas, llevadas por supuesto por la fuerza creativa única de los gnaouas.
En efecto. Es lo que hoy nos llega al corazón. Trabajamos en ello, ya hemos emprendido varias gestiones, entre ellas la creación de Yerma Gnaoua, que trabaja en la promoción del patrimonio gnaoua. Pero todo eso sigue siendo insuficiente sin una verdadera voluntad política.
Por eso hacemos un llamamiento al Ministerio de Cultura para que nos ayude a hacer avanzar este expediente. La iniciativa es tanto más importante cuanto que la cultura gnaoua se extiende por toda una región que no engloba únicamente a Marruecos, sino también a Argelia e incluso a Túnez
Entre los momentos fuertes del festival, estará el encuentro de Abdeslam Alikane con el guitarrista de jazz Sylvain Luc. Eso promete una bella improvisación como Essaouira sabe producir. Otros momentos fuertes: la fusión de los Qawwali de Pakistán y los Issaoua de Meknès, la fusión musical entre el maâlem Hamid El Kasri y el saxofonista Soweto Kinch.
Otro momento fuerte a retener este año, un foro: «Sociedades en movimiento, culturas en libertad». Es un momento importante porque se tratará de poner en valor el papel de la cultura en las libertades. Essaouira es una buena ilustración de ello.
es directora del festival Gnaoua y músicas del mundo

