Noticias
21 May 2012
4 min de lectura
La desembocadura del Oued L’ksob transformada en alcantarilla a cielo abierto
Visiblemente, Essaouira no deja de coleccionar crímenes ecológicos. Primero, se masacró el bosque, se desestabilizó el ecosistema de Mogador y se causó el ensanchamiento de una gran parte de la ciudad. Luego, se empezó a arrasar las dunas fenomenales que albergan una biodiversidad singular para ceder el paso al cemento y al hormigón, sacrificando así varias decenas de años de esfuerzos realizados por los ingenieros y los agentes del servicio de aguas y bosques que procedieron a la fijación de dunas gracias a la técnica de ramaje que permitió la estabilización de una zona dunar que constituye un cinturón de seguridad que asegura la perennidad de una civilización amenazada por la desertificación. Hoy todavía, asistimos a un nuevo escándalo, un horror incluso: la desembocadura del Oued L’ksob, patrimonio ecológico catalogado Ramsar, se ha transformado en alcantarilla a cielo abierto y vert…
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