De los cuales 20 139 hogares en zona urbana y 0 en zona rural.
El Kelaâ des Sraghna, conocida en árabe como Qala'at es-Sraghna, es una ciudad dinámica situada en el interior de Marruecos, dentro de la región administrativa de Marrakech-Safi. Con una población de 95.224 habitantes según el censo de 2014, la ciudad se ha consolidado como un núcleo urbano fundamental para las comunidades rurales circundantes. Su identidad está profundamente ligada a la tierra y a las tradiciones agrícolas que han definido la vida de sus habitantes durante generaciones.
La ciudad se encuentra en una zona caracterizada por llanuras fértiles que permiten un desarrollo agrícola intensivo. El paisaje está dominado por extensos campos de cultivo que aprovechan las condiciones climáticas de la región. La reputación de El Kelaâ des Sraghna trasciende sus fronteras gracias a su destacada producción agrícola, siendo el cultivo del olivo su pilar económico más reconocido. Los olivares que rodean la ciudad no solo conforman su paisaje visual, sino que representan la principal fuente de ingresos y el motor de su industria local.
La vida en El Kelaâ des Sraghna gira en torno a los ciclos de la agricultura. La ciudad funciona como un centro de intercambio comercial donde los agricultores de la provincia se reúnen para gestionar la distribución de sus productos. La industria del aceite de oliva es particularmente relevante, influyendo en la cultura local y en las actividades diarias de sus ciudadanos. La atmósfera de la ciudad refleja la laboriosidad de una comunidad volcada en el trabajo del campo, manteniendo un ritmo de vida auténtico y alejado de los circuitos turísticos masivos.
Para quienes visitan la región de Marrakech-Safi, El Kelaâ des Sraghna ofrece una visión genuina de la vida en el interior de Marruecos. Al ser un centro administrativo y comercial, la ciudad cuenta con los servicios básicos necesarios para los viajeros que recorren las rutas interiores del país. Su ubicación estratégica permite conectar diversas zonas de la región, facilitando el acceso a otras localidades importantes. Se recomienda a los visitantes explorar los mercados locales para apreciar de primera mano la calidad de los productos agrícolas de la zona, especialmente durante las temporadas de cosecha, cuando la actividad comercial alcanza su punto máximo.