Son las 20 h, la plaza Al Amal comienza a ver llegar a sus primeros visitantes. Todos esperan la llegada de dos artistas que visitan Marruecos por primera vez. Nolwen Leroy, ganadora de la Star Academy francesa y Kenny Rogers, monumento de la música country, eran esperados con firmeza por miles de espectadores locales y otras tantas personas que hicieron el desplazamiento a Agadir. Nolwen ha hecho camino desde sus primeros pasos como ganadora de la Star Academy en 2002. Un poco más de diez años más tarde, se convierte en la embajadora de la música bretona y no duda en empujar su dialecto en todas las escenas que anima y a través de su último álbum «Ô filles de l'eau» con sonoridades fuertemente marinas y celtas. En Agadir, la bretona se encuentra en su elemento. Su música celebra el mar y no tarda en dejar de lado la lengua de Molière para abrazar sus orígenes locales. Sus letras y sus ritmos recuerdan las sonoridades del Souss y el público no duda en hacérselo saber por ovaciones y gritos de alegría. A partir de las 22 h, era el turno de Kenny Rogers de subir al escenario. El viejo crooner era el segundo artista programado para la velada y accesoriamente en hacer su bautismo de fuego en la escena marroquí. Desde lo alto de sus 75 años, el puente tejano de la música country haciendo una de sus últimas apariciones en escena fuera de los Estados Unidos. «Había tomado la decisión de no producirme más fuera del país, porque soporto mal estar lejos de mis hijos, dos gemelos que tienen apenas 9 años... Pero al recibir mi primera invitación a Marruecos, no podía decir que no», ha declarado el artista, poco antes de su espectáculo. Desde lo alto de sus 50 años de carrera y sus 65 álbumes vendidos a 190 millones de ejemplares, Kenny no parecía haber perdido nada de su forma. Durante más de 80 minutos, ha extraído de su repertorio éxitos tales como «Every Time Two Fools Collide», «Anyone Who Isn't Me Tonight» y «What Are We Doin' in Love». Se dejó luego sorprender al dejar al público tomar el dessus interpretando a mil voces el estribillo de su inimitable «Gambler». El artista no se lo esperaba, asegurándonos algunas horas antes del espectáculo: «siempre estoy inquieto cuando estoy frente a un público no anglófono. Tengo la costumbre de jugar con mi público, de conversar con él, de buscar insuflar más vida en mi show. Es difícil de hacer cuando uno está frente a un público extranjero o que no habla inglés».
La tonalidad amazigh
Historia de terminar en belleza, la primera velada de Timitar ha querido recordar su fuerte contenido amazigh girando los proyectores hacia la diva del Souss Raissa Tabaamrant. La estrella, que celebra este año sus 30 años de carrera no necesitaba proporcionar demasiados esfuerzos para calentar a su público en Agadir. Fatima Tabaamrant, en gran reivindicadora de la identidad amazigh ya había creado el evento el año pasado en el Parlamento. La parlamentaria del RNI había planteado una pregunta oral en amazigh en la Cámara de Representantes. En escena es con tanta fervor que ha defendido la cultura amazigh, pero en canción esta vez, un dominio en el cual ella sobresale y que debería ser el principal vector de su causa cultural e identitaria.

