La comuna de Tamesloht, dependiente de la provincia de Al-Haouz, acaba de dotarse de un centro de acogida para niños desfavorecidos, financiado por fondos privados e inaugurado recientemente en presencia de las autoridades locales, del embajador de los Países Bajos en Marruecos, Ron Strikker, del cónsul general de los Países Bajos en Casablanca, Marc Winkel, del cónsul general de Francia en Marrakech, Éric Gérard, y de otras personalidades marroquíes y extranjeras.
Bautizado como «Fiers et Forts» (Orgullosos y Fuertes) en nombre de la Asociación que asumió el reto de construirlo, el centro, que incluye también una granja pedagógica, beneficia a los niños de la calle de entre 6 y 18 años que son atendidos allí íntegramente: educación, alojamiento, seguimiento médico, alimentación, etc. La supervisión está asegurada por cinco educadores que se relevan día y noche para aportar un apoyo moral a los internos y ayudarles a salir de la exclusión.
Esta nueva estructura, que acoge hoy a más de un centenar de niños en dificultad, incluidos una veintena en régimen de internado, ha visto la luz gracias a una mujer de origen holandés, Dorine Eijkman «Madou», fundadora de la Asociación «Fiers et Forts», que se ha volcado mucho para concretar este proyecto solidario que le era enormemente querido.
El centro comprende, entre otros, aulas, un internado, un comedor y talleres. Numerosos son los niños en profunda angustia que se benefician también de formaciones en la granja pedagógica y los huertos biológicos del centro. Este recién nacido tendrá también en un futuro próximo su propia tienda destinada a la comercialización de los productos de artesanía fabricados por los internos, así como el aceite extraído de las aceitunas de la granja.
La realización de este centro pedagógico multidisciplinar ha sido posible gracias al apoyo de la Asociación «Al-Baraka», creada en 2001 por Serge Van Gorkum y cuyas actividades se centran especialmente en el apoyo a la infancia desfavorecida en el medio rural del Alto Atlas, la Fundación Jean-René Fourtou y otros grandes patrocinadores. La mayor parte de los fondos se recaudó durante una subasta de objetos de arte en «La Mamounia», patrocinada por la famosa supermodelo y madrina del proyecto Adriana Karembeu.

