De los cuales 641 hogares en zona urbana y 0 en zona rural.
Matmata es una comuna rural marroquí que se encuentra integrada en la provincia de Taza, perteneciente a la región administrativa de Fès-Meknès. Con una población de 11,665 habitantes según los datos más recientes de 2024, este municipio representa un ejemplo del tejido rural que caracteriza a las zonas interiores del norte de Marruecos. Su ubicación geográfica la sitúa en un entorno donde la vida cotidiana sigue ritmos tradicionales, estrechamente vinculados a la tierra y a las dinámicas sociales de la provincia de Taza.
La comuna de Matmata se beneficia de una ubicación estratégica en el relieve accidentado que define gran parte de la provincia de Taza. El paisaje está marcado por formaciones montañosas y valles que han moldeado históricamente las actividades económicas y los asentamientos de la población local. La topografía de la zona no solo influye en la distribución de los núcleos habitados, sino que también determina el carácter del clima, que presenta variaciones estacionales típicas de las regiones de media montaña en el interior del país.
La vida en Matmata se organiza en torno a las estructuras rurales tradicionales. Con una población que supera los 11,000 habitantes, la comuna funciona como un centro de interacción para las comunidades dispersas en su territorio. La economía local se apoya fundamentalmente en las prácticas agrícolas y ganaderas, que han sido el sustento de las familias durante generaciones. La estructura social refleja la cohesión de las comunidades rurales marroquíes, donde los mercados locales y los espacios de reunión comunitaria juegan un papel esencial en la vida diaria de sus habitantes.
Para aquellos interesados en explorar la región de Taza, Matmata se presenta como un punto de paso dentro de la vasta red de comunas rurales que componen la provincia. Al planificar una visita, es fundamental tener en cuenta lo siguiente:
Matmata ofrece una oportunidad para comprender la realidad rural de la región de Fès-Meknès, lejos de los circuitos turísticos masificados, permitiendo un contacto directo con la geografía y la cultura de las tierras altas de Taza.