El Ramadán es el mes en el que las conversiones al Islam baten todos los récords. Los rituales de declaración de fe se celebran todas las semanas, en este mes sagrado, en la mezquita-monumento Al-Koutoubia de Marrakech.
El Islam, religión de tolerancia, de paz y de amor, sigue seduciendo y atrayendo a muchos extranjeros en busca de sosiego, a pesar de su instrumentalización y de su potencial estigmatización. El mes de Ramadán es el periodo idóneo durante el cual los no musulmanes se interrogan sobre esta práctica y, más generalmente, sobre esta religión que se ha convertido en el centro de un espectro mediático.
En efecto, el Ramadán es el mes en el que las conversiones al Islam baten todos los récords. A pesar de la propaganda ambiente que intenta hacer creer que el Islam es una religión retrógrada y violenta, se observa claramente que cada vez más personas eligen convertirse en musulmanas.
En este marco, nuestras mezquitas reciben un flujo considerable de solicitudes de conversión. El ejemplo más atípico es el de la mezquita-monumento Al-Koutoubia de Marrakech, donde se organizan ceremonias de conversión casi a diario en este mes de piedad, recogimiento, solidaridad, fraternidad y compartir.
Según el joven Wadiaâ Chakir, maestro de ceremonias y célebre recitador del Corán durante las oraciones de «Tarawih» (oraciones nocturnas) en Al-Koutoubia, ocho extranjeros han abrazado el Islam durante los doce primeros días del Ramadán, entre ellos una periodista alemana.
«En la mezquita, los conversos pronuncian en árabe la Chahada: “Testifico que no hay más Dios que Alá y que Mahoma es Su mensajero”, que equivale a una declaración de fe musulmana ante un auditorio de fieles. Posteriormente, los certificados de conversión son entregados a los interesados, ya sea por un Âdoul o por un juez, “Qadi Tawtiq”, para oficializar su conversión y permitirles vivir plenamente su Islam», confió al periódico «Le Matin».
Tras señalar que la casi totalidad de los conversos son ciudadanos europeos, especialmente franceses, españoles, ingleses y alemanes, Wadiaâ Chakir observó que las razones que favorecen estas conversiones son múltiples, entre ellas la lectura del Corán, la mezcla de poblaciones, los matrimonios mixtos, el descubrimiento del Islam en un país musulmán y también la curiosidad nacida de la demonización del Islam y de los musulmanes.
Según él, entre 15 y 18 conversiones se registran cada mes de Ramadán en la mezquita Al-Koutoubia, que recibe también cada vez más solicitudes de personas deseosas de informarse sobre el Islam o incluso de estudiarlo.
«Todas estas personas que han abrazado el Islam han cambiado de nombre tras su conversión, como el ciudadano francés que se convirtió el primer día del Ramadán y que eligió el nombre de Adam», concluye Wadiaâ.

