Rica en recursos naturales, la regi贸n de Doukkala ha suscitado, a trav茅s de las 茅pocas, la codicia de los asaltantes. Su pasado est谩 marcado por diversos eventos tumultuosos que han forjado su historia y la del pa铆s. Monumentos testigos de este pasado se alzan todav铆a como un desaf铆o a la erosi贸n del tiempo y a la imprudencia de los hombres. Desde Boulaouane hasta Tit, pasando por la fortaleza de Lamjahdine, decenas de sitios hist贸ricos luchan por mantener su brillo de anta帽o y constituyen un terreno f茅rtil, inexplorado con fines arqueol贸gicos. Otros sitios han desaparecido, dejando tras de s铆 un mont贸n de piedras y tierra y un lugar devastado, o nombres que solo existen en los escritos de algunos historiadores.
La ciudad de Gharbia, cuyo nombre es mencionado por Le贸n el Africano en el siglo XVI, se sit煤a al sur de Doukkala. Solo quedan los cimientos de su muralla. La informaci贸n es escasa. Seg煤n los historiadores, fue construida por los 谩rabes venidos de Oriente en la 茅poca de los almohades. Es una ciudad olvidada como muchas otras, tales como Tighaline, Ayir, Adikis, Tagoulit, Tarter.
La Kasbah de Boulaouane fue edificada bajo el reinado de Moulay Ismail en 1710. Se alza todav铆a, orgullosa de su pasado glorioso sobre una alta meseta, contemplando, en silencio, el valle del Oum Errabi芒 en el l铆mite de las colinas que separan los Doukkala de los Rhamnas. Este emplazamiento refuerza el papel militar que desempe帽贸 anta帽o para consolidar la uni贸n y sofocar las rebeliones. Es, seg煤n los investigadores, la m谩s prestigiosa de las 76 fortalezas construidas por el monarca y, sin embargo, est谩 abandonada y expuesta al pillaje. Su restauraci贸n fue anunciada por el gobernador hace seis meses, pero nada desde entonces. 驴Una promesa vac铆a?
El Ribat de Tit, con sus murallas fortificadas, sus torres y baluartes, fue edificado para defender el litoral contra los invasores portugueses en el siglo XVI, desempe帽ando un papel en la estabilidad de la regi贸n. Sin embargo, vencidos, los habitantes de Tit se vieron obligados a pagar impuestos al colonizador. Hacia 1520, el sult谩n watt谩sida Mohamed expuls贸 a los invasores de la ciudad y decidi贸 demolerla para que no suscitara m谩s la codicia de los ocupantes, habi茅ndola desertado sus habitantes. As铆 comenz贸 la ca铆da de Tit. No fue hasta la llegada de Sidi Mohammed Ben Abdellah que se rindi贸 homenaje a la ciudadela. Intent贸 devolverle su esplendor en vano. Lo que queda de este pasado glorioso es un moussem celebrado cada a帽o en memoria del gran muyahid铆n Abdellah, de quien Tit lleva el nombre, y vestigios que cuentan la historia de estos hombres. La muralla se degrada, las piedras talladas que la constituyen son saqueadas. El presidente de la comuna de Moulay Abdellah declar贸 en julio de 2010 que la licitaci贸n relativa a la restauraci贸n de esta muralla hab铆a sido adjudicada y que los trabajos comenzar铆an justo despu茅s de las formalidades administrativas. Pero desde entonces, nada concreto.
En la entrada norte de El Jadida se sit煤a 芦Ribate Al Moujahidine禄. A pesar de su proximidad a la autopista, es poco visible debido a la maleza y al estado de deterioro avanzado de sus murallas o, al menos, de lo que queda de ellas. Escombros de piedra cubren el suelo, sus cimientos desaparecen bajo la vegetaci贸n, y se han cavado agujeros cerca de los baluartes por buscadores de tesoros perdidos. Esta ciudad fue anta帽o una base de retaguardia del ej茅rcito de Sidi Mohammed Ben Abdallah durante el asedio de la ciudad de Mazagan. Permaneci贸 en este Ribat entre 1768 y 1769, fecha de la capitulaci贸n de los portugueses. Este fuerte, cuyo inter茅s hist贸rico no necesita demostraci贸n, espera un milagro para renacer de sus cenizas.
Noticias 05 Jan 2012 4 min de lectura
Regi贸n de Doukkala: Monumentos hist贸ricos en constante degradaci贸n

