Hemos sabido, de fuentes cercanas a la MINURSO, que el oficial egipcio contra el cual el jeque saharaui Abdallah Salhi había presentado una denuncia ante el secretario general de la ONU acaba de ser revocado y relevado de sus funciones.
Esta información nos ha sido confirmada también por el propio jeque, quien quiso expresar su agradecimiento al secretario general por la prontitud con la que puso fin a las actuaciones de un elemento de esta misión, que atentaban contra la credibilidad de la ONU.
El oficial de la ONU, de origen egipcio, ha sido instado a regresar a su país. Recordamos que el jeque Salhi le había acusado de conspirar contra la paz en el Sáhara marroquí adoctrinando a jóvenes saharauis e incitándoles a manifestarse y a atacar a los elementos de las fuerzas del orden.
Es un nuevo golpe asestado a los separatistas del interior y a las conspiraciones orquestadas por los servicios secretos argelinos, vía el Polisario. Este duro golpe llega, de hecho, después de que la investigación entre los manifestantes saharauis confirmara que los eventos de El Aaiún estaban planificados y financiados por un elemento de los servicios secretos argelinos de nombre Mahraz Amari quien, según informaciones, hacía transitar su ayuda a través de la Asociación CODESA, dirigida por Aminatou Haidar.
Cabe subrayar, por otra parte, que las autoridades portuarias de Dajla pidieron, en la mañana del sábado 18 de mayo, a tres elementos de la MINURSO que abandonaran el puerto donde fotografiaban barcos y embarcaciones de pesca que se encontraban fondeados en el puerto pesquero de la ciudad.
Tras contactos con el representante del secretario general de la ONU en El Aaiún, este último les habría dado la orden de abandonar el puerto y de hacerle llegar un informe detallado sobre los hechos.
Por otro lado, las autoridades marroquíes rechazaron categóricamente, el sábado, todo acto de tortura contra seis saharauis detenidos tras las manifestaciones en El Aaiún, denunciando una «falta de objetividad» de la ONG Amnistía Internacional.
Seis saharauis, detenidos por «violencia contra las fuerzas del orden» y «destrucción de bienes públicos» al margen de concentraciones no autorizadas, afirmaron haber sido «torturados» y obligados a firmar confesiones durante su interrogatorio por la policía, informó el jueves la ONG con sede en Londres, exhortando a Rabat a abrir una investigación «independiente e imparcial». Entre ellos, El Hussein Bah, de 17 años, declaró también haber sido «amenazado de violación», según Amnistía Internacional (AI).
«Lo que se informa no son más que puras pretensiones y fabulaciones desprovistas de todo fundamento», reaccionó el sábado el Ministerio marroquí del Interior en un comunicado citado por la agencia MAP.
El detenido de 17 años «se reunió con el fiscal general, dos veces, la primera durante la prolongación de su detención preventiva y otra durante su presentación ante él, sin que haya podido constatar rastro alguno de tortura o violencia», precisó concretamente.
El ministerio evoca una «falta de objetividad» por parte de AI, que podría haber «obtenido los elementos de información de las autoridades marroquíes previamente a cualquier toma de posición».
Evocando estas detenciones, el wali de la región de El Aaiún, Khalil Dkhil, afirmó el lunes a la AFP que concernían a «seis jóvenes, incluido un menor, que habían sido fotografiados mientras agredían a policías».
Noticias 20 May 2013 3 min de lectura
Tres elementos de la MINURSO instados a evacuar el puerto de Dajla

