De los cuales 358 hogares en zona urbana y 2 080 en zona rural.
Brichka es una comuna rural marroquí que forma parte de la provincia de Ouezzane, integrada administrativamente en la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas. Con una población registrada de 10,399 habitantes según el censo de 2014, esta localidad representa la esencia de las zonas rurales del norte de Marruecos, donde la vida cotidiana se desarrolla en estrecha conexión con el entorno natural y las actividades agrícolas tradicionales.
La comuna se encuentra en una zona caracterizada por su relieve accidentado y su paisaje rural, típico de las estribaciones que conectan las llanuras con las zonas montañosas del Rif. La geografía de Brichka está marcada por una topografía que favorece el cultivo de secano y la ganadería, actividades que han definido históricamente el sustento de sus habitantes. El paisaje se compone de colinas suaves y valles que ofrecen vistas panorámicas del entorno de Ouezzane, proporcionando un escenario de tranquilidad alejado de los grandes centros urbanos.
El clima en Brichka sigue el patrón mediterráneo con influencias continentales debido a su ubicación en el interior. Los inviernos suelen ser frescos y húmedos, lo que favorece el desarrollo de la vegetación local, mientras que los veranos se caracterizan por temperaturas cálidas y secas. Esta alternancia estacional es fundamental para el ciclo agrícola de la región, influyendo directamente en la vida de la comunidad local.
La economía de Brichka es predominantemente agrícola. La población local se dedica principalmente al cultivo de cereales, legumbres y al cuidado de pequeños rebaños, prácticas que se han transmitido de generación en generación. La vida en la comuna se organiza en torno a núcleos de población dispersos, donde la cohesión social y las tradiciones locales juegan un papel central. La proximidad con la ciudad de Ouezzane permite a los habitantes acceder a servicios administrativos y mercados regionales, facilitando el intercambio comercial y social.
Para quienes deseen explorar la región de Ouezzane, Brichka se presenta como un punto de paso para comprender la realidad rural del norte marroquí. Aunque la infraestructura turística es limitada, la zona es ideal para aquellos viajeros interesados en el turismo rural, el senderismo y la observación de paisajes auténticos. Se recomienda a los visitantes planificar sus desplazamientos desde Ouezzane, utilizando los medios de transporte locales que conectan las distintas comunas de la provincia. Es fundamental respetar las costumbres locales y la hospitalidad de sus habitantes, quienes mantienen vivas las tradiciones de esta parte del territorio marroquí.