De los cuales 1 162 hogares en zona urbana y 0 en zona rural.
Beni Chiker, conocida en lengua bereber como Ayt Ciker o Aït Chichar, es una pequeña ciudad situada en el noreste de Marruecos. Ubicada estratégicamente en la región del Rif, dentro de la provincia de Nador, la localidad se encuentra a tan solo 4 kilómetros de la frontera con Melilla y a unos 25 kilómetros de la ciudad de Nador. Según los datos más recientes del censo de 2024, el municipio cuenta con una población de 22 763 habitantes, manteniendo una identidad profundamente arraigada en sus tradiciones.
La ubicación de Beni Chiker es uno de sus rasgos más definitorios. Al estar situada en el corazón del Rif, el paisaje está marcado por el relieve accidentado característico de esta cadena montañosa que bordea el Mediterráneo. Su cercanía a la costa y al enclave español de Melilla ha condicionado históricamente su desarrollo, facilitando un intercambio cultural y lingüístico constante a lo largo de las décadas.
La población de Beni Chiker es esencialmente berberófona, lo que confiere a la zona una riqueza lingüística y cultural única. Debido a su proximidad geográfica con Melilla, una parte significativa de sus habitantes posee conocimientos de español, lo que facilita la comunicación y el intercambio en la región. Históricamente, Beni Chiker es reconocida como un lugar emblemático de la resistencia local durante la Guerra del Rif, habiendo sido escenario de importantes episodios en la lucha contra las fuerzas coloniales españolas y francesas tras los acuerdos del protectorado firmados por el sultán Moulay Abd al-Hafid.
La vida en Beni Chiker sigue los ritmos tradicionales de la región. Uno de los puntos de encuentro más importantes para la comunidad es su mercado dominical, o Souk, que sirve como centro neurálgico para el comercio local y la interacción social. A lo largo de la historia reciente, la localidad ha experimentado cambios demográficos significativos; durante la década de los sesenta, un flujo importante de trabajadores emigró hacia Europa, un fenómeno que ha dejado una huella en la estructura social y económica del pueblo. Entre los vestigios de su pasado colonial, destaca la memoria de su antiguo cuartel español, una estructura que hoy se encuentra destruida pero que permanece en la memoria colectiva como parte del patrimonio histórico del municipio.
Para quienes visitan la zona, Beni Chiker ofrece una experiencia auténtica del Rif marroquí. Su cercanía a Nador y a la frontera con Melilla la convierte en un punto de paso interesante para aquellos que deseen explorar la historia de la región y la vida cotidiana de las comunidades bereberes del noreste de Marruecos. La hospitalidad local y la persistencia de sus tradiciones hacen de este municipio un lugar donde el pasado y el presente conviven en un entorno de gran valor histórico.