De los cuales 0 hogares en zona urbana y 520 en zona rural.
Al Khrroub es una comuna rural situada en el corazón de la provincia de Tetuán, en la región de Tánger-Tetuán-Al Hoceima. Con una población de 2510 habitantes según el censo de 2014, este municipio representa la esencia de la vida rural marroquí, donde las tradiciones agrícolas y el ritmo pausado del campo definen el día a día de sus residentes. Su ubicación estratégica en el norte del país permite disfrutar de un entorno caracterizado por la proximidad a las montañas del Rif y la influencia del clima mediterráneo.
El paisaje de Al Khrroub está marcado por la topografía característica de la provincia de Tetuán. La zona se integra en un relieve accidentado y fértil, típico de las estribaciones del Rif, donde los valles y las colinas crean un mosaico natural de gran valor. La vegetación local se beneficia de las condiciones climáticas de la región, permitiendo el desarrollo de actividades agrícolas tradicionales que han moldeado el terreno durante generaciones.
La vida en Al Khrroub se organiza en torno a la comunidad y las prácticas rurales. La población local mantiene vivas las costumbres ancestrales de la región, reflejadas en su arquitectura sencilla y en la gestión de sus tierras. La hospitalidad es un pilar fundamental de la cultura en esta zona, donde los visitantes pueden apreciar la autenticidad de un Marruecos alejado de los circuitos turísticos masivos. La economía de la comuna depende principalmente de la agricultura, sector que sostiene a la mayoría de las familias y que dicta el calendario de festividades y actividades comunitarias.
Para quienes deseen explorar la provincia de Tetuán, Al Khrroub se presenta como un punto de interés para aquellos interesados en el turismo rural y el senderismo. Al ser una zona predominantemente agrícola y residencial, se recomienda a los viajeros contar con transporte propio para acceder a los caminos rurales que conectan la comuna con los núcleos urbanos cercanos, como la ciudad de Tetuán. Es fundamental respetar las costumbres locales y la tranquilidad de los habitantes al visitar esta área, asegurando una experiencia de viaje responsable y enriquecedora.